
Una canción flota en el aire mientras el sujeto apoya el codo izquierdo sobre la barra y bebe un fernet con la diestra. Saco marrón, sombrero blanco y guantes haciendo juego complementan la figura de Galán de Barrio.
-Ja, fanfarrón. –Piensa el Feo de los Monoblocks.
El Hombre Vinchuca se reincorpora. Al ver al Galán exclama:
-Maestro, será un honor pelear a su lado.
El Galán apura el trago y se dirige a su creación más antigua:
-Gracias, Alejandro. Pero ya hiciste tu parte acá. Ahora podés quedarte un tiempo más con la Legión del Kaos. Pronto les haré una visita.
El Hombre Vinchuca comprende el mensaje y sale por la destruida puerta del Albatros, no sin dirigirle una mirada de revancha al Feo de los Monoblocks. Éste mira al Galán y lo invita a sentarse:
-Bien, se ve que sólo quedamos vos y yo.
-¿Un fernet?
-Odio el fernet.
-Debí suponerlo…
Se acomodan en la única mesa que ha quedado en pie. El de Barrio se prepara otra bebida negra mientras el de los Monoblocks mueve lentamente en la mano un vaso de whisky. El Galán suspira:
-Sabía que este momento iba a llegar alguna vez.
-¿Por eso te escondiste detrás de tus personajes?
-No me escondí. Sólo que, viste como es esto: uno comienza a crear un mundo y luego es el mundo el que lo termina creando a uno.
-No lo sé, nunca escribí una palabra.
El Galán sonríe. Da un nuevo sorbo y continúa:
-¿Y cuál es el plan? ¿Conquistar el mundo? Tan típico…
-Por qué vos sos muy original, ¿verdad? A decir verdad, al principio sólo tenía deseos de destrucción.
-¿Y por eso utilizaste al Jardinero del Orden?
-Ambos nos fuimos de utilidad. Yo quería destruir, él quería ordenar. El Barrio parecía el lugar indicado para ambos fines. Y la teoría del escritor distraído nos abrió las puertas.
Ahora es el Feo quien muestra sus horribles dientes. De un solo envión se deshace del contenido del vaso. El Galán no parece sorprenderse.
-Entonces lo enviaste en mi búsqueda…
-Yo sospechaba tu estrategia de escondite. Por eso le ordené al Jardinero que asesinara a alguno de los trece. Él sabía sobre la cualidad de Genaro, así que supongo que lo habrá elegido en primer lugar sólo para armar su plan: dividirlos en grupos para poder conquistarlos.
-Claro, por eso después mató a Echagüe.
-Cuando el grupo dirigido por Mastreta llegó a la tierra del Kaos supe que debía entrar en acción: envié al mono albino tras el frasco y yo también tuve que cargarme a uno, el pobre Arrieta…
-Sin embargo tus planes fallaron, mi querido némesis: ya ves que estoy acá presente.
-Yo no estaría tan seguro.
Los ojos del Feo brillan. El Galán termina la bebida y se queda mirándolo. Esta vez siente que algo se le está yendo de las manos.
-¿Qué querés decir?
-Mi plan inicial era destruir tu mundo. Pero ahora parece que vos mismo lo has desecho.
-No entiendo por qué lo decís…
-Las reglas, Galán. Las reglas son la base de cada universo. Y vos las rompiste. ¿Viajes en el tiempo? ¿Tierra de los muertos? Ése no es el Barrio que yo conozco…
-Todo se mantiene dentro de los límites, camarada: un lugar para los muertos, pero no es posible revivirlos. Viajes temporales, pero nada puede cambiarse: todo ya ha sido dado, de manera simultánea.
-¿Y cómo explicás que el universo se estaba destruyendo antes del viaje de Somosa y se calmó después de que él escribiera? Si eso no es un cambio…
-Lo simultáneo y lo sucesivo, mi estimado, dependen del punto del vista del observador.
De pronto el Feo de los Monoblocks pierde la calma: se levanta de un salto y arroja la mesa contra una pared.
-No importa lo que haya pasado, no me detendré hasta conseguir lo que vine a buscar. ¡Ya basta de charla y comencemos la acción!
-Pensé que nunca dirías eso…




