domingo, 8 de marzo de 2009

El Juego del Capitán (Décima parte)



- Hola, eh, yo soy Diógenes Mastreta…
- Sí, ya dijiste eso. ¿Cómo llegaste a la isla Calamidad? ¿Qué está pasando allá arriba? Me escondí acá justo cuando el cíclope asesino comenzó a atacarnos.
- Mmm… creo saber de quién estás hablando. Y si lo que pienso es correcto, lo mejor es que huyamos ahora mismo de esta isla. ¡Vamos, tengo un bote afuera!

Subimos a la superficie por otra escalera evitando salir de nuevo al interior de la Cámara del Tesoro. Mariana me guía por un camino entre los árboles para llegar más rápido a la costa. Cuando salimos al fin a la playa logro divisar el bote. Pero no está solo.

- Bien Mastreta, veo que pudiste encontrar algo… ¿Pero dónde está el tesoro?
- Encontré algo mucho más valioso que el oro, mi querido Polifemo… encontré una verdad.
- ¿Qué decís? ¿Pero pudiste abrir la Puerta del Tesoro o no?
- ¿Ah sí que ya sabías acerca de la Puerta? ¿Conocías el enigma de las piedras también? Porque yo escuché algo sobre un “cíclope asesino”…
- ¡Claro idiota! Todo era parte de un plan. ¡Asesiné a todos los habitantes de esta isla! Pero ninguno quiso decirme cómo se abría la Cámara del Tesoro. Necesitábamos a alguien tan inteligente como para resolver el acertijo pero tan idiota como para creerse toda la historia. Y probamos ambas capacidades tuyas en la isla Calamar.
- ¡Gracias por el cumplido! ¿Pero por qué hablás en plural? ¿Quién te ayudó en esto? ¿Tal vez el señor Palmas? ¿Quizás el Oso de Mar? ¿Por eso te dieron las brújulas?
- ¡Ya basta de charla enano! ¡Dame ese tesoro!

Polifemo saca su gran cuchillo de carnicero y se abalanza sobre mí. Por un segundo me veo rebanado a la mitad. Sin embargo el pequeño Jaimovich salta directo a su cabeza y comienza a apretarle el ojo y la nariz. Aprovecho la distracción para gritarle a Mariana que huya, pero alcanzo a ver que ya se encuentra adentrándose en la selva de la mano de Gara-Panalas.

El tuerto se saca de encima a Jaimovich y lo arroja contra el bote. Vuelve a levantar el cuchillo, con su único ojo inyectado en sangre…

- ¡Basta Polifemo! Es hora de que resolvamos viejas cuentas.

La voz proviene desde mis espaldas. Al darme vuelta descubro a Manuel Palmas con su garfio en alto.

- ¡Señor Palmas! ¿Qué hace acá?
- Manuel, menuda sorpresa.
- ¿Pero ustedes no están juntos en esto? ¿De qué viejas cuentas habla?
- La rivalidad entre el carnicero y yo viene desde hace años, mi querido Mastreta.
- Sabía que no se caían bien, pero no pensé que era para tanto.
- ¿Quién te creés que le arrancó el ojo? –Dijo Manuel levanto su nuevo garfio.
- ¿Y quién te creés que le cortó la mano? –Concluyó Polifemo blandiendo su arma.
- ¡Yo me ocupo de él, Mastreta! ¡Vos salvá a tu chica!

¿Mi chica? ¿Por qué de pronto todos me tutean? ¡Un momento! Polifemo acaba de decir que asesinó a todos los habitantes de esta isla. Eso quiere decir que… ¡Ahora lo comprendo! ¡Esperá Mariana, voy por vos!

Lo último que llego a ver es a Manuel deteniendo una embestida de Polifemo con su garfio para luego propinarle un puñetazo en la cara con su brazo bueno.

Entro en la selva justo por donde habían desaparecido Mariana y la anciana. No me cuesta seguir las huellas en la arena de lo que parece ser una persona arrastrando a otra. Cuando salgo por fin a un claro me encuentro a Gara-Panalas de pie sobre una roca. Se escucha el correr de un río a sus espaldas.

- Al fin nos encontramos, mi querida Gara… ¿O debería decir… Capitán?

Capitán arroja la manta al suelo y se saca la peluca. Su barba blanca se mueve al compás de sus palabras:

- Bien hecho Mastreta, sabía que no me desilusionarías. Has llegado a esta isla, has resuelto el acertijo de las piedras y me has descubierto.
- Fue muy fácil: Polifemo estaba en el bar la noche de tu muerte. El cuchillo que tenías clavado era de carnicero, obviamente preparado por él para que parezca que realmente se metía en tu cuerpo. Aunque debo reconocer que cuando apoyé tu sombrero sobre el mango me llamó la atención la ausencia de sangre… El resto del plan ya me lo confesó él. Y cuando dijo que no habían quedado sobrevivientes en la isla todo cerró. Claro que él no tenía en cuenta la presencia de Mariana. ¿A propósito de eso, dónde está ella?
- Felicitaciones, mi buen detective. Ahora dame el tesoro y podrás quedarte con tu chica.
- ¡Nada de eso! ¡Primero Mariana! ¿Dónde está?
- ¿Cómo, no la has visto aún?

Capitán da un paso hacia el costado y señala hacia el fondo del claro. Sobre una elevación de tierra se encuentra Mariana, atada de pies y manos. Una soga que la sujeta de la cintura la mantiene colgando sobre un manojo de cañas y piedras filosas. No quiero imaginar qué le pasaría si la soga llegara a cortarse.

- ¡Ya, soltala!
- ¡Dame el tesoro!
- ¿Es que no lo entendés? ¡No hay tesoro! ¡La Cámara está vacía!
- ¿Qué? ¿Pretendés engañarme con un truco tan barato?
- ¡Es verdad lo que digo! Si no me creés comprobalo vos mismo, dejé la Cámara abierta.
- Perfecto, voy para allá. Pero si no llega a ser cierto podés ir despidiéndote de tu amiguita.
- ¡Esperá, no te vayas! ¿Cómo la saco de acá?

Capitán se introduce entre las plantas y se pierde de mi vista.

- Diógenes…
- ¡Mariana! ¿Estás bien?
- Más o menos, estas sogas me están matando…
- ¡No te preocupes, ya te desato!
- ¡No, esperá! Esta es una vieja trampa de mi pueblo. Si hacés algo incorrecto, la soga se cortará y caeré sobre esas puntas filosas.
- ¿Entonces qué tengo que hacer?
- Es un viejo enigma de mis ancestros. Lamentablemente nunca me preocupé por aprenderlo. Pero las instrucciones deben estar por aquí cerca, buscalas.
- ¡No te preocupes, las encontraré!

Doy una pequeña vuelta por el lugar hasta acercarme a la orilla el río. Allí me topo con una plataforma y dos baldes vacíos a un costado. Más arriba, sobre una placa de piedra, está escrito lo siguiente:

La capacidad del balde mayor es de 5 litros. La del balde menor es de 3 litros. Para desactivar la trampa se deben obtener exactamente 4 litros de agua y apoyarlos sobre la plataforma. Siempre es posible pasar agua de un balde a otro, pero sólo se puede recoger agua del río en tres ocasiones.

De acuerdo Diógenes, aquí vamos otra vez…


Que gane el mejor.

16 comentarios:

el oso dijo...

Habiendo expulsado a mis visitas hace media hora creo que tengo la respuesta.
LLeno el de 5 litros, con ese paso 3 al otro. Así me quedan 2 en el de 5.
Vuelco el de tres.
Paso los dos litros que quedaron en el de 5 al de 3.
De esta manera el de 3 queda con 2 litros.
Vuelco el de 5.
Ahora lleno el de 5.
Con él, completo el litro que falta en el de 3.
y ahora sólo quedan 4 litros en el de 5, que uso para poner en la plataforma.
Revisé las cuentas y me parece que da.
¡¡Un abrazo, la historia es fenomenal!!

giselita dijo...

Ufa!!! estabamos en eso... Bueno, felicitaciones para el oso, muy inteligente!! Pense que siendo puntual tendria mas chances pero veo que no...
Saludos!!
Excelente relato y espero el final

ana. dijo...

Sólo quiero que sepas que estuve aquí, junto a vos y a Diógenes y sus compañeros de aventuras hasta el final. Fué buenísimo jugar.

Ojalá Mariana y Diógenes puedan darse un beso ;)

Besitos míos, ahora.

Na dijo...

Ufa... llegué tarde... =(

Pero buen final! Y el premio para el oso que rescató a Mariana!

Extranjera dijo...

Pues quería llegar de primera pero me quedé dormida mientras esperaba la hora. Ahora veo que igaul no hubiese ganado porque soy terrible con los problemas de lógica.
En fin felicidades por tu historia. Ya quiero que empieces a escribir tus otras cosas.
Abrazos!

lascivia dijo...

Era màs que obvio que iba a ganar el master!!!!!!!!! Oso, un grande, el juego era para vos, la matemàtica es tu fuerte.
FELICIDADES!!!!!!!!!! TE LO MERECES!!!!!!!!!!!!!!
Galàn: definitivamente me rompiste la cabeza, sos un capo...
Ahora el libro del Capitàn.
Besos eternos y lascivos.
Un placer haber participado!!!

Passion dijo...

OOOOOOOOOOOOOOOOOO...DALE, DALE OOOOOOOOOOOOOOOO, DALE OOOOOO, DALE OOOOOOOOOO, DALE, DALE OOOOOOOOOOOO....OOOOOOOOOOOOOOOO!

Bien. Definitivamente tengo que hacer el bachiller jajajaja!
Si, ya sé...siga participando jajaja

BUENÍSIMO tu juego! Y aunque Lasci me ganó de mano , también quiero decirte que sos un CAPO! (pero con mayúsculas, ella te lo puso con minúsculas ja)
BESOTE GALÁN! :)

Gara dijo...

Pues Felicidades a Oso y por supuesto para ti,es una muy buena historia,q te mantiene en vilo y entretenido hasta el final, me encantó,unmmm habrá más?.

Besos

Soportándome dijo...

No me gusta nada Diógenes, pero en esta ocasión.....

Pablo dijo...

Ayer quede atrapado entre una multitud de hinchas de Lanús que parece ganaron un campeonato mundial, no se... tuve miedo por mi vida. Maldición, no llegue.

Atenea Kamet dijo...

Bueno, visto y considerando que ya han descifrado el arcertijo, solo me queda mandarle un beso grande, Don Galán, nos vemos.
PD: Espero el final! Se quedará con Mariana? mmm

María dijo...

Vengo a dar la mano al ganador.

Anoche me quedé sin conex.


(Igual, no hubiera ganado)

Besos!

Anónimo dijo...

Felicitaciones al Oso!

Se que llegue tarde, pero creo que hay otra solución posible: llenas el balde de 3 litros y los pasas al balde de 5. Llenas de nuevo el de 3 y con eso completas los 2 litros que faltan para llenar el de 5, y asi en el de 3 te queda solo un litro. Vacias el de 5 y le pones el litro que quedo en el de 3. Y por ultimo llenas el de 3 y lo vacias en el de 5, con lo que quedan cuatro litros.

muy lindo juego!
beso!

Alledtsya dijo...

Felicitaciones al señor Oso! La verdad es que aunque hubiese llegado a horario, no soy buena para los acertijos (consuelo de tonta). Aunque le recuerdo, don Galán, que con 2 o 3 entradas de anticipación yo le dije que el capitán estaba vivo esperándolo en la isla (intuición femenina, tal vez). Muy buen relato. Me atrapó desde el principio. Vamos por más!!! Quiero más, bonito. Un beso

Viviana dijo...

Hola, Galán. El comentario de arriba es mío. No sé que pasó que salió con otro nombre (nada que ver conmigo). Cosa rara. Un besote. Vivi

El Jardinero del Kaos dijo...

Llegué tarde...es martes, despues de decidir esperar una semana mas para ver watchmen, igual si pensás que me iba a poner a sacar cuentas...vas perdido. la matematica no es lo mio, por eso fracaso en todos los emprendimientos financieros,
me perdí...ah...pues no se, nos hablamos.

una pincelada de pervinox en el abdomen!!!