lunes, 12 de octubre de 2009

11-Galán del Kaos



Siguiendo la dirección que su única brújula le indica, Johnny John dirige a sus compañeros hacia el que parece ser el destino final de su viaje. Aunque el viento se levanta, Arrieta maneja el timón con hidalguía enfrentando toda la bravura del oleaje.

Diógenes Mastreta escruta el paisaje con un sólo pensamiento en su cabeza: encontrar al portador del nombre que había guiado su viaje. Ya no quedaban más direcciones posibles: esta vez no podía caber ningún error.

Somosa había logrado superar sus mareos iniciales, deviniendo un hombre de mar ávido de emociones, mientras que Ángel Vergara ya comienza a cansarse de tanta agua alrededor, deseando un poco más de aire libre para poder demostrar lo que realmente sabe.

La ventisca comienza a cesar y con ella el mar se calma y se oscurece. El líquido sobre el que navegan se torna pantanoso. Cuando ya no pueden avanzar más con la embarcación arrojan el ancla y saltan a tierra firme. Caminan por senderos de ébano bajo una noche sin luna, esquivando charcos de sustancias extrañas y viscosas.

Aunque todo parece nuevo ante esos cinco pares de ojos atentos, no pueden evitar la sensación de ya haber estado allí. Una enorme fortaleza se erige entre la espesura del bosque, como un castillo gris de piedra. Ángel señala una puerta lateral y sus compañeros lo siguen.

Luego de pasar por varias habitaciones por demás extrañas, moradas de las más disímiles criaturas salidas de algún extraño circo de fenómenos (entre las cuales se encontraba un perro, que Johnny John juraría que escuchó hablar), llegan al fin hacia la cámara central. Arrieta duda ante al entrada, justo cuando Somosa, juntando un coraje inusual en él, la abre de par en par sin pedir permiso.

Sentado a la cabecera de una larga mesa de marfil, un hombre alto y calvo levanta la vista de sus papeles. Envuelto en su sobretodo negro, observa a los cinco intrusos, como si los hubiera estado esperando:

-Ah, son ustedes.

Somosa y Arrieta intercambian una mirada, que luego dirigen a Diógenes. Mastreta comprende que ha llegado su turno de hablar:

-Buenas… ¿Tardes? ¿Noches? Como sea… Usted debe ser el famoso Jardinero, ¿verdad?

El hombre asiente con la cabeza. Al acercarse un poco más, Mastreta descubre que por detrás del Jardinero hay otra mesa, más pequeña, frente a la cual puede observar el oblongo respaldo de una silla de madera. Se escuchan los ruidos de una máquina de escribir siendo manipulada con violencia.

-Eh… yo soy Diógenes Mastreta y ellos son…
-Por favor, ahórrese las presentaciones, sé muy bien quiénes son. ¿Pero qué están haciendo acá, en mis tierras?
-Bueno, creo que eso tendría que explicárnoslo usted a nosotros: llegamos hasta acá siguiendo el mapa que usted nos dejó.
-¿Que yo qué? ¿Están locos? Yo no les dejé ningún mapa.
-¿Cómo que no? ¿Entonces cómo explica esto?

Diógenes saca el plano de su bolsillo y se lo muestra al Jardinero, pero éste continúa hablando sin prestarle atención:

-Primero llegó él y ahora ustedes cinco… Estas entradas y salidas sólo pueden indicar una cosa: algo está mal. Algo está muy mal.

Diógenes avanza unos pasos, dando unos golpecitos en la vieja carta de bebidas:

-Todo está muy claro, muy claro. Mire el dibujo: flores. ¡Flores! Compuestas de un modo casi imperceptible… ¡Pero nada se escapa a mi ojo avizor! Y si no me equivoco, el dueño de estas marcas está justo a sus espaldas.

Diógenes se acerca más y más al Jardinero. Johnny John lleva una mano a su cabeza, pensando que su compañero de aventuras se ha vuelto loco.

-Mis sentidos de detective no me engañan, estas flores fueron hechas con un material muy específico, un material que sólo pudo prevenir de un ser –Mastreta se acerca a la silla de madera y la hace girar de un golpe- ¡Un mono blan...! ¿Eh? ¿MARRÓN?

Un simio pardo pega un enorme alarido y sale corriendo con una navaja en la mano. Alfredo Arrieta enfurece de sólo pensar que todo este tiempo han estado confiando en un idiota que había seguido una pista falsa. Diógenes Mastreta se queda unos instantes de pie con la mandíbula desencajada. Sin embargo pronto vuelve a acometer:

-¡Cómo que marrón! ¡Tenía que ser blanco! ¡Este mapa fue hecho con cabellos de mono blanco!, fíjese si no. ¡Y las letras! Tres iniciales firman la obra: “J D C”. ¡Jardinero del Caos!

El Jardinero se pone de pie de un salto, temiendo lo peor:

-¡Idiota! Soy el Jardinero del Kaos, ¡con “K”! ¡Está en griego!

Somosa se ilumina de pronto y decide compartir su idea:

-Perdón pero se me ocurre algo: Si “Kaos” está en griego, ¿la “C” no podría ser de “Cosmos”?

-¿Jardinero del Cosmos? – Pregunta Mastreta – Eso no tiene sentido, ¿verdad? ¿Qué significa “cosmos”? ¿Mundo?

El Jardinero baja la mirada, confirmando su sospecha:

-“Cosmos” quiere decir “Orden”… Jardinero del Orden… el muy soberbio no pudo evitar firmar su obra. ¿Dónde encontraron esta nota? Puede que haya gente corriendo peligro.

El corazón de Diógenes Mastreta palpita con fuerza al recordar que el mapa había aparecido en el Albatros, donde habían quedado esperando su querida Mariana junto con Julia y Victoria, indefensas.

14 comentarios:

Jaz3000 dijo...

Jajaj, perdona el retraso de nuevo. Creo que voy a tener que leer todo, desde el número uno, para entender bien el texto, ya me perdí. Me llamó mucho la atención la mención de JdK :) jejeje, espero poder comprender el texto mejor una vez que los lea de forma cronológica.

Un abrazo grande ;) besos, hayata!

SIL dijo...

Ay ay ay ...
nuestros héroes en su cruzada
se han dejado llevar a la nada
por una pista equivocada !
que reverenda K....
:)
Esperaremos a que continúe la saga.


PD:

Pagaría en efectivo o en especie...
para que Gardner Fox o Dan Brown, me contaran en emblemáticas historietas o en tontos filmes, cómo es realmente, el opuesto del FEO de los MONOBLOCKS ... realmente pagaría...je !

BESOS, DONJUAN !!

HUMO dijo...

Ni que fueran argentinos...jajajaj, siempre equivocados!

me estoy acostumbrando!

=) HUMO

Giselita dijo...

Jeje, que kilombo!! Mejor que vuelvan rapido a Albatros porque encima se van a quedar sin mujeres!!!
Bueno, espero por mas aventuras...
Besos

El Jardinero del Kaos dijo...

Wow, que desagradable sujeto ese jardinero del Kaos XD.
Me sentí como Barry Allen en Crisis en tierras infinitas,
me hiciste releer lo del jardinero del orden, que potencial tenia ese muchacho por entonces, jaja...
sos un grande!!!!

con el titulo por un momento temi que esto fuera una especie de Amalgaman, como darkclaw o iron lantern.

un abrazo querido...

l.e.linsay dijo...

Hola soy Linsay, y nos gustaría que participaras en el proyecto que estamos comenzando, en la creación de un blog, de dar a conocer blogs, con la calidez y calidad del tuyo, en los que se harán comentarios en referencia a tu manera de escribir. Te esperamos, si lo deseas en:
http://corazonsimple.blogspot.com/

Maritoñi dijo...

Me ha encantado esta mezcla con el "jardinero del orden"

SUSANA dijo...

Confesión: Estoy atrasada sin remedio! De modo que paso, te dejo un abrazo y claro, volveré para leer los anteriores!

Un beso Juan!

Nina dijo...

entre el Kaos y el cosmos...
uy uy... asi vivo yo jajaja...
Galan.., es el lg gm 210, es un celu q reproduce todo tipo de archivos musicales, es lindo :) y ademas tiene buena camara y buena resolucion de pantalla... y un sonido lindo lindo jaja... se nota q me gusta? besotes =)

Gara dijo...

Al final, he terminado confundida hasta yo, un caos eh, jajajaj

Muy bueno, como siempre.

Besos

Iván dijo...

Bueno, me tuve que tomar mi tiempo y empezar desde 0.
La verdad me encanto leer de corrido la historia, obviamente con cafecito en mano, ya que eran varias paginas.
Pero es una de las grnades historias que he leido en los blogs.
Continuare viniendo.

Arya dijo...

ay galansito... yo q vengo de textitos.. aun no termino de leer tu K-os. Igual te dejo el saludo.. y un abrazo sr escritor : )

El Jardinero del Kaos dijo...

Espero que no lleguen a tu universo una especie de Galán Bizarro y un jardinero batzarro...

imagino el final en el Nº 12, lo vas a subir el domingo, las heroinas van a ser las mujeres que estan en el albatros y va a estar dedicado al dia de la madre.

delire mucho

el oso dijo...

Este Diógenes me hace acordar a mí cuando me embarco en corazonadas que, en lugar de llevar a ninguna parte, llevan a sitios peores que aquellos de donde partí.
Abrazo, tejedor de historias...