martes, 24 de marzo de 2009

Voy a vos



Desde acá puedo observar bien la sala: una madre solloza desesperada junto al lecho. No puedo imaginar lo que debe sentirse al estar a punto de perder los frutos de tu vientre.

A mi lado yace mi hermano. Vicioso empedernido, fumador de todo lo que se cruce en su camino, sus pulmones se fueron oscureciendo como dos noches sin luna. Sin embargo, es su corazón el que falla en este momento. Es una bomba de tiempo a punto no de estallar, mas sí de detenerse.

El cuerpo, semidestrozado, descansa sobre un colchón de plumas. El accidente fue terrible, pero no fatal. O al menos eso es discutible. Una pierna imaginaria duele en la ausencia de una máquina que ya no siente. The ghost in the shell. Tubos cuelgan de aquí para allá, entrando y saliendo por la carne, llevando líquidos para mantener con vida a un rostro inerte e imberbe.

En el medio una madre llora, sabiendo que debe tomar una decisión horrible. Como en un truco mortal de la vida, esta vez uno por uno no era negocio.

El cuerpo. La cama. El cuerpo. La cama. La madre que ya no llora. Los tubos, los líquidos, la sangre. La mesa de luz, las pastillas para vivir y para no sentir. La decisión final.

Dáselo, mamá. Dale mi corazón a mi hermano. Mi cerebro está muerto, yo ya no siento. Él aún puede salvarse. Si tan sólo pudieras escucharme…

Él podría vivir y yo sería libre.

22 comentarios:

VALENTIN dijo...

mmmm... una decisión fatalista que pone mucho a pensar. Me ha encantado leerte, un escrito profundo de cortos parrafos, pero suelo perderme en ese tipo de lectura "comprensiva" ... Yo estoy hecho un desastre en cierre de revista y a más tardar mañana puedo reintegrarme de nuevo a escribir en mi blog, porque he escrito tantos articulos que no me dan ganas al llegar a casa de escribir ni las iniciales de mi nombre, ufffff!!!
Te dejo un gran saludo y ya pronto paso a leerte los post anteriores, ok? ;)

Passion dijo...

Muchas veces se dice que estando en coma nadie puede escuchar al que yace en su cama, con tubos y la mente atrofiada por los golpes o lo que sea que lo haya afectado... sin embargo, es posible captar señales, tan solo un gesto, un suspiro o un frunce de seño es suficiente para darse cuenta que se siente, se escucha y se pueden tomar decisiones acertadas.
Un decisión, no siempre es fatal, es liberadora de sufrimientos,tanto para que el que yace, como para el que sufre persiguiendo una vida que no tiene reverso.
Muy conmovedor el texto...
UN ABRAZO!

María dijo...

Me recuerda a mi post "Escribiendo en serio"

Muy bueno.

Besos.

MAritoñi dijo...

Es muy fuerte, pero conmovedor.

Besos con azúcar glasé.

andreita dijo...

que triste final...

"...te pido que aprietes me vas a sentir...la luna es testigo de mi enfermedad...sin querer subime
mostrame otro lugar...voy a vos..."

;)

Besitos Galán

PD: Rocambole votó en mi encuesta heladezca? O a mi me pareció? Estoy encontrando muchas similitudes :P

giselita dijo...

El relato es perfecto, como describis la situacion... Imposible imaginar lo que debe sentir esa mujer. Muy triste!! Excelente, como siempre, pero muy triste, prefiero los que me hacen reir.
Besos miles.

Viviana dijo...

Me clavaste un puñal en el pecho. Hace un año atrás hubo que operar a mi hija que tenía 6 años entonces, del corazón. Sabés cuántas veces me desesperaba la impotencia. Si hubiese podido ponerme en su lugar, evitarle el sufrimiento, el terror de perderla...Ahora está bien pero fueron los momentos más largos de mi vida. La parí dos veces. Un abrazo

Anónimo dijo...

ossscurooooooo...
ponele una advertencia a ese texto, che.
muy bueno. muy bueno también volver a leerte.

saludos.

el niño bidimensional

El Jardinero del Kaos dijo...

la oscuridad te ha llegado...

que ocurrio???

muy inquietante.
desconcertante, por el titulo esperaba otra cosa. me sorprendiste.

falta envido

Terapia de piso dijo...

La vida tiene unas carreteras que no quisieras nunca recorrer.

Saludos.

José Roberto Coppola

Agua dijo...

Que duro Galan... tener que tomar decisiones asi en la vida debe ser tremendo...Un beso enorme!!!

ana. dijo...

Galán: Me inquieta, me conmueve: el corazón, la vida, la muerte y la libertad.

Un relato intenso para esta mañana de otoño.

Besos lindos y fatales.

Na dijo...

:(

el oso dijo...

He conocido un caso similar, no deja de estremecerme. Nos pone a la frontera de la razón.
Abrazo

Sil dijo...

Estuve un mes , hace muy poco tiempo al lado de una cama de terapia intensiva como la que describís.
Al revés de tu historia... yo le hubiera dado mi corazón, pero no me lo permitieron.
No te dejan hacer esas cosas.
Mi alma, también le hubiera dado.
Pero él se fue, y yo me quedé con alma y corazón, ambos rotos, sí, pero me quedé.
GALÁN, vos me saltás de las Cosas de Linares a ésto, por favor avisame con más tiempo, así me pongo la armadura antes de entrar.
UN BESO, GALÁN. (no el del pecado)
Y ya dejo de escribir porque mojo el teclado (don Oso sabe que lloro fácil...)

Eterna dijo...

Que abran las ventanas y me dejen marchar...

Verónica dijo...

MUY TRISTE! COMO LA REALIDAD MISMA.
MUY BUENO TU BLOG.
SALUDOS, VERO

Lascivia dijo...

Una historia muy cruda, excelentemente narrada, casi puede vivirse la desesperaciòn de la madre, una desiciòn casi inhumana pero a la vez ùnica.
Conocì a alguien que dijo haber estado en coma y que escuchaba todo lo que decìan a su alrededor pero era incapaz de dar cualquier tipo de señal.
Esta historia, màs que la historia el texto es sì, es maravilloso. Solo un gran escritor puede plasmar en un "papel" tantos sentimientos encontrados.
Me conmiviò mucho y realmente te felicito, quièn pudiera tener tu imaginaciòn.
Besos de los que màs te gusten.

Patricia dijo...

la verdad me consterno el corazon...
es una historia muy conmovedora :(
un beso,

Gara dijo...

Se me encogio el corazon al leer el relato,es duro para una madre tomar esa decisión...

Besos

Yoyo dijo...

Un hijo, una madre, una cama, un cuerpo... y una decisión... desgarrador!!!
besos
yoyo

yo no soy Cindy Crawford! dijo...

Qué relato Diooos!
Qué triste...
Me recordó tantas cosas por las que pasé...