viernes, 15 de mayo de 2009

Cuando matas a alguien


El tipo era médico, hacia la guardia de la noche. Yo lo esperaba en el auto, en la esquina del hospital. Hacía mucho frío.

Mientras me quitaba los guantes para preparar otro café tuve un súbito pensamiento: cuando uno asesina a una persona cree que está cometiendo un acto singular. Sin embargo no tiene en cuenta las múltiples consecuencias de ese hecho.

Siempre estuve convencido de que no todos somos iguales. Eso de la igualdad entre los hombres es una de las mentiras más grandes de la humanidad. El asesinato se me presentaba ahora como una prueba irrefutable de mi teoría.

Me explayo: si uno mata a un carnicero, por ejemplo, está bien, lo llorará toda su familia y amigos y más de uno perderá la calma cuando se de cuenta al mediodía siguiente de que no tiene las milanesas para el almuerzo. Aún así, sus clientes no tardarán en encontrar otro lugar donde comprar, si no es que la familia del difunto continúa con el negocio.

Mas, si el muerto es un individuo de mayor utilidad para la sociedad, más eficaz en su labor personal, individual, más difícil de reemplazar… en fin, si uno asesina a una de estas personas, no sólo causa dolor a sus allegados íntimos, sino también a miles de dependientes casuales, casi en proporción directa la cantidad de lo afectados con la importancia de del sujeto en cuestión.

Si uno asesina a un abogado, por ejemplo, o a un médico, ¿tiene en cuenta la cantidad de gente que vivía de ellos? ¿La piara de clientes ocasionales cuya buena vida estaba en manos de aquel funcionario de la ley? ¿El cardumen de almas cuya salud y permanencia en sus respectivos tórax dependían de las habilidades de su doctor, de sus conocimientos y de sus capacidades quirúrgicas?

En esos casos, uno no está matando sólo a una persona. Uno no está condenando sólo a una familia, sino a miles de hijos de mujer cuya seguridad y estabilidad se verían arrebatadas por una bala en una cabeza ajena.

Extraños y certeros pensamientos se me ocurrían a esas horas de la madrugada. Sin embargo, le disparé, ése era mi trabajo: a las seis en punto, cuando el profesional terminaba su turno, recibió un inesperado cañonazo a través de la nuca, dejando su vida en las mismas puertas donde tantas otras había salvado.

Seguramente con mi accionar habría enviado a varias existencias a la ruina. Pero la mía, por el momento, estaba a salvo.

24 comentarios:

Cynthia dijo...

Ok lo acepto buen relato, ingenioso, como siempre.
Tienes una amplia y volátil imaginación por llamarlo de alguna manera...
Por las dudas no mates a nadie.. jeje

besotes.

buen fin de semana.
cariños.

Maritoñi dijo...

Hacía tiempo que no leía algo con tanta tensión y tan reflexivo.

Besos con azúcar glasé

Sil dijo...

....Pero la mía, por el momento, estaba a salvo.....¨
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ES QUE ACASO, el asesino no tuvo suficientemente en cuenta ...¨ las múltiples consecuencias de éste hecho¨ ???
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Será que Arrieta necesita dinero o simplemente tiene ganas de volver a vivir aventuras ?????
Se bajó de la embarcación, e subió al auto, cambió las espaditas por un chumbo...???
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AY! AY! AY!

AMPLÍE Y SE PROVEERÁ...

APIADATE, SOY MUJER, SE ME DERRITE EL MÍNIMO CEREBRO QUE TENGO...
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BESOS DESORIENTADOS.

Cloe dijo...

Buen relato aunque no coincido con la apreciación que no todos somos iguales. La familia sufre al difunto sobre todo si es el proveedor, pero aún así , a mi entender el único que verdaderamente pierde es el muerto.
Sinceramente poniendo en la balanza , me parece más grande la pérdida de un artista, un escritor, alguien más universal . Es mi idea.

Abrazo de fin de semana

Yoyo dijo...

Cualquier muerte es hasta el del ser mas invisible del planeta es un desengaño de la humanidad.. y mas cuando esas muertes estan detras del puño de otro ser humano..


Un relato estremecedor..
Besitos
Yoyo

María dijo...

¿Que sabría él de vos que te comprometía tánto, como para sentir alivio al matarlo? ¿O es que quizá te robó la mujer?

Malo, malo, malo eres...

Carla dijo...

Muy buen relato Galan... Mira la reflexion que hizo el tipo antes de matarlo... no se le movio un pelo... todo un profesional

VALENTIN dijo...

ahhh compadre!!! Y yo como buen sicario, te he traido de regalo una bolsa de globos para que los infles jajajajaja, a parte; otros cuantos inflados, crees podés sostenerlo? que yo tengo una aguja? jajajaja, puros cuentos jajajajajajajajaja!

ana dijo...

Ahaaaaa

Vamos con el diario del señor Vergara ¿es que nadie le dijo que ese no era el sitio para hacerlo? Manda narices. Y lo siento me he reido, aunque la escena final, y ese cafe me ha dejado algo angustiada.

En cuando al relato de Hoy, niñoooo te metiste en la mente de un asesino, y lo has hecho haciendo parecerle lo más normal del mundo. Y, en fin, no le quedaba otra.

Ayyyy Galán que al final veo que me quedo aquí en este barrio mucho tiempo.

Un besito muy fuerteeeee.

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

El otro día me crucé con una rubia a la que juraba que si veía de nuevo, mataba.

Lo único que hice fue largar una carcajada.

Después pedí que la chocara un auto y la matara.
Cuando estaba sacando su auto...
Casi la chocan!!!!

La cosa es que renegaba de que no lo hayan hecho.
Merece morir.
Lo juro.

Me tengo que sentir mal por lo que siento?
Es que ella es mala persona!

desequilibrada dijo...

bonitos!! (ambos)

Lascivia dijo...

Primero, el posteo anterior maravilloso, sinceramente, se me helò la sangre. Tal vez en los ìltimos instantes creyò que volaba, me quedo con la intriga, no?
Ahora...los abogados cuentan??
No, chiste. Supongo que cada vida vale por lo que es esencialmente y no por su participaciòn màs o menos importante para la sociedad, bah! en mi trabajo "ayudo" a mucha gente, pero supongo que pueden vivir mejor sin mi que sin un familiar, no sè... es la hora, me pongo a filosofar y ese es tu trabajo.
Se me fue el enojo, extrañaba tus historias.
Muy buena la foto...volaste???

Besos de esos.

ana. dijo...

¿Cuántas muertes caben en una muerte, Juancito?

Me gusta. Cada vez mejor.

Besitos con vida.

Extranjera dijo...

Guaoo. Tu nunca dejas de sorprenderme.
Amén.

el oso dijo...

Uf, se me pudrió el plan, ya estaba por asesinar un par de acreedores y ud me sale con eso de las reflexiones...
Bueno, matar a palabra no debe ser tan trágico, allá vamos.
Abrazo

Patricia dijo...

Dicen que mas se debe temer a una palabra que una accion, la accion mata el cuerpo pero la palabra puede matar el alma.
En fin, he visto grandes politicos rodeados de multitudes en sus funerales pero nadie lloraba, y he visto simples individuos morir rodeados de pocos pero que lloraban profundamente...al final mas que la dependencia de la persona por su profesion yo creo que mas duele el recuerdo de lo bueno que se hizo.
Todos somos reemplazables, pero jamas las acciones, estas permanencen para siempre...
Me encanto el relato!!!
besos,

Patricia dijo...

Me encanto la manera como lo relataste, tienes un arte para describir las cosas unico,
besos,

Martín dijo...

Muy bueno! Un asesino reflexivo! No puedo negar que es muy original! Felicitaciones!

El Jardinero del Kaos dijo...

vino un agente de la policia preguntando por un tal vazquez¿que le digo? me preguntó si lo conocia?

cualquier cosa los mandé para tu casa.

un abrazo Jimmy

giselita dijo...

es increible, paso por las dudas, a ver si hay algo nuevo y siempre me sorprendes!!!
la verdad que me dejas sin palabras.
te felicito, muy buen relato.

Rous dijo...

y cuando se mata a un asesino? por ejemplo...
Si uno mata a un violador, libra a sus víctimas potenciales de un recuerdo capaz de matarlos en vida.
Si uno mata a un drogadicto, le quita un cliente a otro asesino, que lucra por matar a largo plazo: por matar al adicto, a su familia y a parte de la sociedad.
es como robarle a un ladrón verdad?
ves galán cómo me hace pensar?
beso!

María Jesús dijo...

Yo no sé que haría si me viese en peligro, pero sé que tendría que defenderme. Espero no matar nunca a nadie, porque creo que no conseguiría vivir tranquila con esa carga.
El relato nos hace plantear y cuestionar... eso quiere decir que es bueno amigo.

Un beso!

Paula Daiana dijo...

"...el muerto es un individuo de mayor utilidad para la sociedad, más eficaz en su labor personal, individual, más difícil de reemplazar".

Y sí, eso es cierto, hay personas que son más utilitarias que otras y por eso puede pesar más su muerte pero creo que preferiría mil veces que me recuerden y me extrañen por otras cosas.
Me sorprendió su relato, original y profunda la vuelta de tuerca para pensar este tema.
Besote
Pau

Agua dijo...

Una magistral entrada mi querido Galan!! tiene ese sabor de novela negra, de la nicotina de un cigarro al anochecer...mmm...me ha gustado mucho, duro, frio y calculador...genial! un besazo!!!
PD. Ultimamente tengo menos tiempo del q me gustaría para pasearme por tu barrio...espero q no me lo tengas muy en cuenta, a cambio te mando miles de besos mojados!