sábado, 19 de febrero de 2011

Café amargo


Porque viste que la naturaleza se parece tanto al hombre, que no tiene sentido separarlos. O el hombre a la naturaleza, ¿no? Es lo mismo… más allá de los animales, comparación bastante obvia, fijate en otras cosas. Mirá el orgullo de esa montaña, la perseverancia de esa plantita que lucha por seguir creciendo. La ira de la tormenta, si eso no es furia sentimental no sé de qué se trata. Hay personas que son veloces y movedizas como este río, por ejemplo, y otras perezosas como el lago aquél. La histeria femenina me recuerda el vaivén de las olas marinas, que te atraen y luego te rechazan… Otras mujeres son ardientes como el fuego, pero al final te terminan quemando. Hay miles y miles de personas anónimas que no conocemos, que trabajan y viven siempre en el mismo sitio, apelmazados como los granos de arena. Corazones de diamante inquebrantables, salvo cuando se cruzan con otro igual. ¿Y los problemas humanos? Son como pequeñas bolas de nieve, que se deslizan cuesta abajo aumentando hasta aplastarte. No, si para mí tranquilamente todos podemos ser personajes de un sueño que Dios soñó después de contemplar su obra. Reconstrucciones oníricas del séptimo día basadas en las imágenes observadas los otros seis. ¿Me preguntás cómo me siento? Como una flor que se deshoja, como el agua estancada, como el cubo de hielo que se deshace bajo el sol. Hoy soy el vapor de lo que fui, ya pasé los tres estados, me desvanezco. La tierra fértil con la que estaba hecha mi alma hoy se desmembrana en un gran charco de barro. Mi mente es un pantano, mi cuerpo un junco quebrado, mi corazón una gota que se extiende hasta perder su forma en una delgada línea sin dirección. ¿Vos bien? Me alegro. No, dejá, el café lo invito yo.

11 comentarios:

Berserkwolf dijo...

altamente metafisico jeje es un deleite, considerar las cosas mientras se sueña despierto,y aun mas interesante que puede despertar ese momento lucido celestial, en el que o entendemos algo, o simplemente le damos vuelta de rueda, disfrutando otro angulo

SIL dijo...

Este café no me ha resultado amargo.
Hay una cascada de comparaciones preciosas. Cada frase podría ser un verso, con una alegoría exquisita.

Algunos dijeron que la vida era sueño, como Calderón, y otros escribieron cosas como ésta, convencidos de algo aún más inquietante.

¨
Si el sueño fuera( como dicen ) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?

¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora

de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra

y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?
(JLB)

Excelente café, DONJUAN

BESO DULCE

SIL

Viejex dijo...

Excelente, don Galán!!!

Ginebra dijo...

Me gusta el café amargo, puro, en toda su esencia, está claro que alguna vez no está mal eso de condimentar, pero nada como la verdadera esencia para el deleite personal…
Y el barro…bueno…seguro que se transformará en otro estado, y tal vez mejor que el que tenía anteriormente, jamás podrás dejar de navegar por ese pantano que puede que te lleve a un hermoso lago si no dejar de creer y remar, los poros de tu piel se dilatarán y respirarán oxígeno puro y fresco resucitando tu cuerpo, y mientras tu corazón no deje de bombear, segregará mil líquidos por los que diluirte y sentir…marcando de nuevo la salida y el camino a seguir…
¿Y yo?...en eso estoy, en creérmelo… ;-)

Muackss!!

Jardinero del Kaos dijo...

lo que mas me gusta de todo esto es que estas volviendo a publicar mas seguido, si bien cortito, bueno.
se como el rio y no como el lago aquel eso dejamelo a mi.

un saludo

gloriosa comparacion final!!!

Carla Kowalski dijo...

Un monólogo interesante, triste como se siente el protagonista...

Sizu Yantra dijo...

El hombre es una parte mas de la naturaleza, a la que nosotros mismos le hemos dado una sobre-importancia, de ahí que como hombres, seamos tan parecidos a la naturaleza y a otros de sus hijos.
Saludos galán....

Romek Dubczek dijo...

Yo diría que somos naturaleza. Nuestro error está en pensar que somos algo aparte.
un beso :)
Romek

Yo NO SOY Cindy Crawford!! dijo...

Qué bárbaro, boludo... Qué bárbaro.

Si me permitis, voy a publicar esta entrada en mi blog.

No, dejá. No necesito autorización. Lo hago y ya.

MARIAN dijo...

siento un poco tu tristeza, me ha gustado. un saludo

Paula Daiana dijo...

Belleza poética que hace que esos estados más amargos, con tan perfectas palabras, se conviertan en otra cosa.